El viernes pasado fui a ver Zombieland y estas son mis impresiones, cuidado con los Spoilers…
¿De qué va?
Estados Unidos sucumbe por una epidemia que convierte a la gente en hambrientos zombis. Quedan pocos sobrevivientes y buscan un refugio. Uno de ellos (de los no infectados escribe y sigue reglas para no sucumbir, victima de algún re-viviente)… y nada más.
Estados Unidos sucumbe por una epidemia que convierte a la gente en hambrientos zombis. Quedan pocos sobrevivientes y buscan un refugio. Uno de ellos (de los no infectados escribe y sigue reglas para no sucumbir, victima de algún re-viviente)… y nada más.
Lo que me gustó:
- Los créditos del inicio y las reglas que interactuan con el contexto.
- La encantadora Abigail Breslin.
- El cameo de un Bill Murray disfrazado de zombie.
- El Charlie Chaplin Zombieficado corriendo frente al Teatro Chino.
- Que Murray menciona haber visto a Eddie Van Hallen como re-viviente.
- La charla (que pudieron haber extendido) entre Tallahassee y Little Rock sobre Hanna Montana y Willie Nelson.
- Mexican stand up en la camioneta entre Wichita, Tallahassee y Little Rock.
Lo que no me gustó:
- No me gustó que hubiera energía eléctrica después de tantos días de contagio. Una de dos: aún había humanos no infectados que mantenían funcionando las generadoras o los electricistas eran zombies (como aquí en México).
- Que la infección hubiera sido causada por hamburguesas de vaca locas (me recordó a las hamburguesas de carne de vacas que en realidad eran Skrull).
Otras cosas que se destacan y que no tienen que ver con la producción:
Para mi desgracia la función fue en la sala 7 de los Cinemas Puebla. Los asientos son de lo más incómodos (más incluso que los de la cineteca Luis Buñuel); no hay espacio para estirar los pies, a menos que los subas en la butaca de enfrente y los paflones que funcionan como techo están a punto de colapsarse. La proyección estaba mal encuadrada a la pantalla y se veía sucia, media borros; aparte se escuchaba un escándalo como de un ventilador a medio funcionar. Sin contar lo mal acondicionadas que están las salidas de emergencia (temí por mi vida, qué tal si temblaba como cuando fui a ver la de “Ángeles y demonios”, pensé que e estaban pateando la butaca y no salí corriendo como cualquier cineadicto con dos dedos de frente). ¡Ah!, otra cosa que me encabronó, fue la docena de escuincles de secundaría (que, por cierto, los encontré en la taquilla y un ruco trajeado, supongo que su profesor, les recomendaba que vieran Avatar porque tenía un mensaje muy bonito), que andaban echando desmadre y unas tres parejas de novios que platicaban en voz (medio) baja. Lo chido fue ver los carteles de “Alicia en el país de las Maravillas” y de “Neni”.

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