Top News

"Memorîzu" (Kōji Morimoto, Tensai Okamura y Katsuhiro Ōtomo, 1995)

"Memories" es una película dividida en tres episodios, todos escritos por Katsuhiro Ōtomo, que retratan algunos aspectos de futuros próximos y lejanos, pero todos con su ración de distopía.

El primer segmento es "Magnetic Rose", drigido por Koji Morimoto con guión de Satoshi Kon basado en la historia de Ōtomo. Unos recolectores de basura espacial (más parecidos a recolectores de basura terrestre que a astronautas) perciben una llamada de auxilio de una nave a la deriva. Se acercan a ella y dos miembros de la tripulación son enviados, allí se enfrentan a un peligro poco común en los relatos espaciales... ¿fantasmas? Eso es lo interesante pocas veces se hace uso de fantasmas o fenómenos paranormales dentro de la Ciencia Ficción; como si a los hombres espaciales se les hubiera extirpado el pensamiento mágico de la psique así de fácil. El espíritu de la prima donna ha tomado control de estación espacial o la estación espacial con la memoria de la soprano se ha salido de control, no entendí muy bien. Lo que sí entendí fue que en el espacio todas las cosas empeoras, desde los satélites que buscan recopilar información hasta los mausoleos orbitales. La soledad y los recuerdos son una mala combinación.

El segundo segmento, que fue el que más me gustó, "Stink Bomb", está dirigido por Tensai Okamura, con guión de Katsuhiro Ōtomo. Un trabajador de un laboratorio farmacéutico esta resfriado y aún así va a laborar. Un compañero de trabajo le siguiere probar un medicamento experiemental, y lo hace. Se queda dormido y cuando despierta todos en el laboratorio están muertos. Lo que no sabe es que él ha causado las muertes. Lo que tomó no era un medicamento, era un agente en el que estaban trabajando para crear un arma biológica. Lo paradójico es que al ser el único trabajador vivo le encargan llevar la muestra y los documentos de la investigación a la ciudad de Tokio. La reacción química en su cuerpo provoca que, debido a su estado emocional y metabolismo, transpire una nube tóxica para el mundo animalia; el olor es insoportable y mortal, pero a los vegetales parece gustarles, las plantas crecen de manera exponencial ante su presencia. todo es un caos, la información es poca y confusa, se presume de un accidente en el laboratorio y evacuan las zonas cercanas a él. Unos periodistas y cuerpos de seguridad intentan ayudarlo al verlo solo en el área de la contingencia, pero cuando se acercan mueren. Al final se dan cuenta de que él es el problema. El gobierno japonés pretende eliminarlo en con tal de mantener la seguridad de la población, pero un agregado militar de Estados Unidos quiere capturarlo para tener vivo y usarlo como un arma. Me sorprendió la manera sutil en que se hace una crítica al la logística gubernamental en caso de accidentes. Se pueden hacer muchos simulacros pero hay fenómenos para los que no estamos preparados. ¿de qué manera reaccionas sin hacer de todo un caos? Y peor aún, la prioridad de Estados Unidos pasa por alto la determinación de Japón. El argumento es fabuloso, está alimentado por el miedo de los japoneses a los desastres provocados por las manos del hombre pero con algunos rasgos de humanidad. Sólo por este segmento puedo valorar la película como indispensable. Una película que hay que ver antes de morir. Por cierto, está inspirada en un caso real. En 1994 una mujer llamada Gloria Ramírez provoca trastornos en los trabajadores y pacientes de Hospital General de Riverside, un caso digno de "The X-Files".

El tercer episodio es "Cannon Fodder", escrito y dirigido por Katsuhiro Ōtomo. Nos presenta una sociedad que vive por y para disparar cañones, toda la cultura gira entorno al disparo de cañones. Pese a lo divertido que suena, la vida no es tan buena. Hay una clara división social, están los obreros que se desviven por hacer funcionar el cañón (la ciudad se divide en sectores con un enorme cañón cada uno) para que un mando militar presione un botón y se quede con la gloria. Vemos a una familia típica. El padre es un obrero que trabaja en el cañón 17, la madre es una obrera que arma proyectiles y el hijo es un niño que va a la escuela, sueña con un casco musical y admira al general que presiona el gatillo. De grande quiere ser como él, no como su padre, eso es muy doloroso. Es terrible esa sociedad industrializada y belicosa. El niño le pregunta al padre sobre la identidad del enemigo al que le disparan, y éste le contesta que es aún es muy chico para entenderlo. Tengo la sospecha de que ni siquiera hay un enemigo. El miedo es un gran aliado del poder. Por cierto, el diseño de este segmento me recordó al trabajo de Gerald Scarfe, no sé si fue una feliz coincidencia (ya saben como son los genios) o un homenaje al artista.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente