"Our Hospitality" (Buster Keaton, 1923)

A mediados del Siglo XIX, entre Kentucky y Virgina Occidental, se asentaron dos clanes los McCoy (de Irlanda) y los Hatfield (de Irlanda del Norte), que protagonizaron una de las rivalidades familiares más populares de Estados Unidos que se ha enraizado en la cultura popular. Tan parece todo inició con el asesinato de un joven McCoy en manos de un Hetfield, la violencia continuó escalando desde noviazgos deshonrosos, disputas por animales hasta asesinatos masivos. Los gobernadores de los Estados implicados tuvieron que intervenir para poner orden, pero la rivalidad ya había trascendido a los diarios de circulación nacional. Actualmente ese episodio forma parte de la historia de Estados Unidos y se celebran festivales para recordarlo y explotar turisticamente la región.

Buster Keaton toma como base ese incidente para relatar la historia de "Our Hospitality". A principio de los 1800's dos familias, los Canfield y McKay, han peleado tanto tiempo que ya han olvidado las razones de la disputa, pero aún así el odio continua. Un miembro de cada clan muere una noche y un niño (el pequeño Willie)de la familia McKay queda desprotegido, su madre decide que ese no será el destino de su hijo y lo envía con un familiar a Nueva York, pero los Canfield han jurado tomar venganza.

Veinte años después Willie recibe una carta en la que le informan que debe de reclamar la herencia de su padre, a pesar de conocer la triste historia de su destierro está dispuesto a enfrentar cualquier calamidad; después de todo la propiedad valdrá cualquier peligro ¿no?

Durante el viaje conoce a una joven con la que traba una amistad, o al menos eso intenta. Sin saber que se trata de Virginia, la hija de Joseph Canfield. Una vez que ha llegado se percata de que la propiedad es un montón de ruinas maltrellas, de madera podrida. La joven lo vuelve a encontrar y lo invita a cenar. Allí, en la casa de los Canfield, conoce a sus verdugos que para su fortuna tiene un código de conducta les impide asesinarlo dentro de la casa.

A partir de ese momento Willie intentará esquivar las balas a toda costa mientras enamora a la hija de los Canfield. Al final conseguirá ganarse su corazón y no morir en el intento.

Quizás sea una película lenta en comparación con otras de Keaton, pero es encantadora. La historia de amor está cimentada en el conflicto familiar que mantiene a alejados a los amantes a lo Romeo y Julieta, pero toma un conflicto histórico, no sé si para darle alguna parte de veracidad o para enraizarlo en el imaginario popular.

Simpre me ha sorprendido la meticulosidad para los gags, Buster era como una máquina exacta que fabricaba efectos cómicos milimétricamente calculados. La escena de la corriente de agua y el rescate de la cascada y la secuencia de la locomotora y sus desventura son fabulosas; y aún así las pequeñas bromas (el sombrero encajado en la cabeza, el tizne en el rostro) o las improvisaciones (el perro que no lo obedece y debe de cargarlo para que "salte" su pierna) son igual de espectaculares. Sólo un genio puede expresar tantos sentimientos, te puede mover tanto con tan pocas expresiones gestuales, con un rostro lapidario... con "la cara de botella", diría Buñuel.

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